
Si ahora pudiese entender el significado de la vida, es que no tiene ninguno; sólo existe algo que yo lo llamo flujo, va y viene de manera inesperada. Todo esto me llevo a conocerte sin saber donde, cuando, ni como. Lo inesperado fue inevitable, me llevo a ti y ahora que te veo siento que necesito adentrarme en ti, a conocerte más, pero no sé por qué me siento ahora así, como si alguna manera me estuviera enamorando de ti, pero no quiero, hay dos tipos de impulsos que tengo, el de conocerte y el de hacerte mía. Luego interviene los sentimientos de mi corazón y la razón, el cual me dice que eres una persona tan impredecible que puede romperme el corazón y eso me hace temer, sentir ese miedo, la adrenalina se me sube y siento mis manos frías, mis poros se abren como aquella floración de primavera, y mi razón me dice que tenga cuidado que no me adentre más, porque de lo contrario estaría enamorándome de ti y eso puede traerme dolor.
Veo la inseguridad de ti misma, como si no te conocieras lo suficiente para ver o darte cuenta de tu forma de ser, la cual es aire de pura libertad: como un 4 de Julio, la selección especial y exquisita que tienes de las personas, que rechazas todo aquel que resulte aburrido, inútil o tonto.
Pero no, no fue mi orgullo, no fue mi error, nunca fue mi intención de sentir esto. Confusión, miedo y excitación es lo que siento ahora dentro de mi cuerpo.
Me aferro a la oscuridad, siento que quiero estar contigo, tenerte al lado mío. Es amor o afán de conocerte más, siento que ahora me adentre a una aventura al descubrirte, al tratar de encontrar una forma o manera en la cual tratar contigo sin que pierdas el interés en mi. Puede que estas palabras suenen como si fueras un objeto, pero no es así, es la fascinación y el aburrimiento que siento ante todo este mundo lleno de personas irracionales llenas de hipocresía total, el cual yo lucho constantemente de no caer, más bien trato de buscar la respuestas a todas estas incógnitas de los males o de la naturaleza humana, el por qué las personas hacen eso o actúan de esta manera: insensibles a la realidad o el dolor de otros; que lo único que ven las personas son a ellas mismas o sus propios intereses.
Corro, descanso, camino, reduzco mi paso y me detengo; lo único que veo ahora y me doy cuenta es la pérdida de interés y de fuerzas de todo lo aquello que un día prometí proteger y cumplir, ¿por qué?, por qué en este momento, en donde empiezo a ver que todo comienza cobrar sentido y a formarse. Momentos como estos, fuertes cruciales que marcan una gran cicatriz en uno me pasa esto, ¿por qué no pasó antes?
Mujer, cómo poder conocer más de ti. Siento que tú me ves como un niño, como algo diminuto ante la gran experiencia, belleza, sencillez y delicadeza que tienes. Déjame entrar en tu vida, déjame ver cómo eres, que yo te voy a adorar. (A parte de la gran admiración que te tengo)
A veces siento que carezco del valor estético del gran flujo que todos llamamos vida, que solo soy una parte de él y no algo que sea parte de mi, que el camino que uno se enrumba y toma lo va tallando mediante dolor y experiencia.
Si la soledad me ha enseñado algo, en las horas oscuras que tuve que pasar por la mala costumbre de no recurrir a alguien, ha sido que los sentimientos te carcomen, los prejuicios te destruyen y que la razón no es sólo otra maquinaria compleja, profunda, amplia, misteriosa y débil, la cual no puede encontrar respuestas y razones a las cuestiones e incógnitas del flujo.
Misterio soy al esconder todo lo que siento. Confusión es todo lo que uno cree real. Realidad… ¿qué es eso?, ¿cuál es su verdadera connotación? Hombre, parte del flujo. Flujo vida, parte del hombre.
¿Qué es esto?, ¿no lo ves es?, un rompecabezas al que yo llamo juventud.
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